EL CAMPO BURGALES LLENO DE TRIGO, AMAPOLAS, COLZA Y FLORES SILVESTRES...
Hacia Briviesca y más allá… Campos y más campos de suaves promontorios en pleno junio bajo cielos castellanos. Amplias extensiones labradas de cereal, entre las que florecían a su antojo las delicadas amapolas y las flores silvestres…. El trigo y la alfalfa se disputaban los colores entre el azul, el verde y los ocres y la colza amarilleaba rasgando hectáreas hasta el infinito… También el viento se peleaba con el silencio en aquellos parajes donde era difícil vislumbrar la presencia humana…
Algún árbol solitario o los álamos que bordeaban los arroyos se erguían sobre la planicie aportando algo de variedad a la dulce monotonía de las horas… Duras cortezas cubiertas de musgo y líquenes se cuarteaban libremente indicando el paso de los años y la fortaleza de sus anchos e inabarcables troncos. Yo sabía que todo o casi todo era debido a la mano del trabajo, pero prefería abstraerme pensando en la naturaleza a secas, en aquel momento puntual, con tantas y tantas formas como me brindaba allá por donde mirase. Desde el Santuario de Santa Casilda, en lo alto del agreste y calizo nudo montañoso de la Bureba la vista panorámica era vastísima y sobrecogedora. No era una subida difícil y todo dependía del punto de partida…. Me llamó la atención un manantial de talla circular que marcaba el principio del camino de subida y que según me comentaron nunca habían visto sin agua...
En las proximidades de la entrada al pueblo, que también es la capital de la comarca, las tierras eran más llanas y sobre las espigas tumbadas por la virulencia del viento crecía el paisaje al borde de los caminos a la hora del Ángelus, pero no había nadie para rezarlo...sólo la soledad de campos y más campos labrados, sólo la soledad de los caminos sin caminantes, los cielos omnipotentes del verano y el horizonte para mirar sin expectativas y sin prisa...

Magníficas fotos. Un reportaje excelente
ResponderEliminarJose Ruiz Ogarrio..
ResponderEliminarUn trabajo impresionante! La verdad es que eres un artista con la cámara. A mi me han encantado. Excelente trabajo.
EMILIO BELLESTER HODELIN
ResponderEliminarExcelente trabajo.Sin duda, tienes muchísima sensibilidad con la lente y es evidente el resultado. Enhorabuena.
INMA FERNÁNDEZ ANGULO
ResponderEliminarMuy buenas fotos, recoge la esencia del campo en tierras de Briviesca en primavera, eres un artista!
ALBERTO MORENO GIMENA
ResponderEliminarQue maravilla de fotos. Que composiciones tan interesantes. Colores, luces, texturas, volúmenes… supongo que era un viaje en solitario, o al menos eso me inspiran las fotos. Soledad, acompañada de vida, de naturaleza. Como siempre, analizando y captando esencias, con esa mirada diferente.
En uno de los comentarios dice Inma Fdez. Ángulo, que tus fotos captan la esencia del campo de Briviesca, pero yo creo que sobre todo, captan tu esencia. Espero que esos ojos nos sigan regalando mucho tiempo tu esencia a través del objetivo. Gracias!!!😘😘
MARIAN MORENO
ResponderEliminarQue preciosidad de imágenes. Conozco ese paisaje, esa época de verdes, amarillos y rojos. Esa atmósfera serena. Sus noches frescas y luminosas. Las formas sinuosas sobre los campos de trigo, tras las que se esconde el trabajo del hombre. La sobria Castilla y su misterio. Allí no hay mar, sus olas son de pan.
MIGUEL BEROIZ PI:
ResponderEliminarESTÁ MUY BIEN, ME RECUERDA A LOS CUADROS IMPRESIONISTAS. PENA QUE NO LO PUEDO VER EN GRANDE. SEGURO QUE TE LO PASASTE GENIAL , BORRACHO DE TANTA NATURALEZA!!!!!!!!!
DANIELA BARTOLOME:
ResponderEliminarManu, un trabajo sensacional. Preciosos los petachos sanguinos de las amapolas, no menos bellos los amarillos de la colza en extensiones que no llegan los iris...nostalgia de esos que Don Antonio, denominaba Campos de Castilla. Gracias.
Preciosas fotografías!!! 😀
ResponderEliminarMAKU MORENO
ResponderEliminarTu reportaje maravilloso, me he acordado de los paseos por el campo lleno de trigo en la Rioja, lo echo en falta preciosas las amapolas. Vaya ojo tienes